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El Maestro

El Hombre Tiene la Necesidad de un Conocimiento Superior

La vida no es estática, sino que el ser humano se encuentra en un estado de evolución constante; pero esa evolución no es solamente relativa a su aspecto físico, sino que también y lo más importante de todo, tiene que ver con su naturaleza espiritual.

Pero, lo que sucede es que cuando nos referimos a la parte espiritual del ser humano esta es confundida con lo relativo a su aspecto religioso o romántico, sin que se considere que tiene otro sentido mucho más profundo, pero a la vez más natural y consecuente con la misma naturaleza del ser humano, pues nos referimos a su esencia interna, aquella que tiene que ver con su Alma, y sus sentimientos.

En alguna parte de su camino evolutivo el ser humano se extravió y perdió el sentido de su naturaleza espiritual para convertirse solamente en una entidad que funciona con el mecanismo de sus cinco sentidos conectados estos a su mente lógica. Esto lo apartó de su misión original y dejó de continuar funcionando como una entidad de doble polaridad: una, física y razonante y la otra, como una expresión directa de su propio Ser Interno. Hoy en día, aun en medio del extremo materialismo en que vive el hombre, se puede poder volver a recobrar esa facultad interna que le permitiría volver a ser un ser humano completo.

La parte interna del hombre tiene su función al igual que la tiene la parte externa, y ambas tienen y deben de complementarse mutuamente. Solamente cuando se lleva cabo esta interacción es que el hombre se convierte en esa entidad completa que su Padre y Creador le asignó cuando le dio vida. La parte interna, a la que llamaremos su Ser Interno evoluciona por medio de las experiencias que son vividas por su parte física. Al reconocimiento de esa inter relación es a lo que le llamamos "el Conocimiento", el cual ha existido desconocido por la gran masa desde tiempos muy antiguos, aun antes de lo que el hombre común le ha llamado "pasado antiguo". De este "Conocimiento" es que han hablado los sabios y los filósofos de todas las culturas del pasado. Este "Conocimiento" también se encuentra oculto detrás de la llamada parte esotérica de casi todas las religiones; las que fueron creadas por la parte objetiva y externa del hombre para suplantar al "Conocimiento" y por lo tanto hoy día oculto y secreto.

Ese "Conocimiento" es parte de lo que el hombre tiene que alcanzar para poder avanzar en su proceso evolutivo; por lo que los grandes guías de la humanidad, a los que se le han llamado Los Grandes Maestros, han guardado celosamente el mismo y se lo han entregado a unos pocos que debido a la misión de su Alma, la cual ha descendido con ese único propósito, pueda compartirlo sin cambios, con aquellos que se encuentran preparados para recibirlo.

El origen del Conocimiento se encuentra en las estrellas, desde donde ha descendido hasta el mundo de los hombres para que estos puedan convertirse en parte de la gran humanidad que al igual que el Adam Kadmon, el Adam cabalístico es la representación del hombre Universal.

Ese Conocimiento fue guardado por las Antiguas Escuelas del Egipto, el cual era entregado solamente mediante un complicado proceso iniciático aquellos que eran probados ser merecedores del mismo. Con la llegada del cristianismo, este conocimiento fue llevado a Alejandría y vino a formar parte del Conocimiento sagrado que fue enseñado a los primeros cristianos por los discípulos de Jesús, ya que los Esenios lo habían igualmente compartido, al ser estos parte de la Gran Logia Blanca. De Alejandría fue llevado a Europa al suelo Francés donde formó parte de los secretos albergados por los antiguos Cataros, los que fueron mandados a ser exterminados por el Papado de aquellos tiempos. Pero siempre se mantuvo vivo cuando los Caballeros Templarios lo trajeron de nuevo a Francia después de ellos haberse encontrado con el mismo en Tierra Santa, y por medio de los estudios y descubrimientos que estos llevaron a cabo en las ruinas del Templo de Salomón.

Este Conocimiento se encuentra hoy en día todavía en la posesión de un pequeño grupo de Iniciados que lo han recibido de los Maestros que los han preservado. La Orden de los Caballeros de los Rosacruces es una de estas Ordenes Iniciáticas especiales, donde solamente un pequeño y reducido grupo de personas con buenas intenciones, y un profundo sentimiento de amor hacia el Creador y al prójimo lo han continuado preservando hasta hoy.

Los Cuerpos del Hombre

Una de las creencias que ha perdurado durante siglos entre las escuelas de pensamiento filosófico y donde quiera que se haya estudiado tanto en el pasado como en el presente ciencias como el Yoga, la teosofía, o la Escuela Rosacruz, es que el cuerpo físico es solamente la reflexión de una serie de cuerpos más sutiles, y que en su totalidad representan la naturaleza del Hombre Universal, el Adán Cósmico crucificado en la cruz de la materia.

Esta creencia se ha encontrado desde tiempos remotos en las culturas tanto Egipcia, India, China, Griega antigua, los Indios de Norte América, muchas de las tribus de África, los Kaunas de la Polinesia, los Incas, en parte de algunos grupos de cristianos primitivos conocidos como los gnósticos, en los Vedas, los alquimistas de las Edades Media y muchos místicos de la Europa clásica, todas estas culturas han coincidido en ver y estudiar que en la anatomía del ser humano tanto la física como en la más sutil, se encuentra la llave de todo el Universo, ya que en muchos textos antiguos encontramos la frase tal como es arriba así es abajo, lo cual se puede interpretar como que el hombre es una copia del Universo en su totalidad, tanto el visible como el invisible.

Uno de los filósofos más profundos de la India, enseñó y dejó plasmado en sus obras que "El Hombre era algo más que su Sombra"; en Europa cientos de años más tarde el filosofo del período del Renacimiento, el filosofo naturalista Paracelso, también reconocido como el padre de la medicina dejó escuchar su voz diciendo que si siguiéramos la luz de la naturaleza nos daríamos cuenta de que existe otra mitad del ser humano, el hombre no consiste de carne y hueso solamente sino que tiene otro cuerpo que no puede ser discernido por los órganos de la vista ordinaria. Dijo Paracelso que el hombre tenía cuerpos visibles y otros invisibles Jacobo Boheme en su tratado, la Aurora, expresa la misma idea de una manera aún más enfática:

Abramos nuestros ojos y considerémonos nosotros mismos: El Hombre esta constituido de acuerdo a la semejanza y por medio del poder de Dios, en su Ternario. Busca al hombre interno, y entonces tú verás de manera clara y sencilla, si no eres tonto y un ser irracional, entonces observa.

Esta correlación de la naturaleza del hombre y de Dios se encuentra subyacente en todas las doctrinas filosóficas del mundo antiguo. Sus enseñanzas tradicionales pudiéndose dividir de una manera amplia en dos categorías: una para aquellos que pueden entender solamente la expresión literal de los misterios de la Naturaleza, y que por tanto han adorado las grandes fuerzas de la Naturaleza como si fueran dioses y diosas, por la otra parte aquellos que han sido capaces de ver más allá de las imágenes de dioses y han encontrado las verdades abstractas y las verdades espirituales que los mismos han representado. El contexto de los conocimientos llamados esotéricos formaron un cuerpo de conocimiento conocido en la antigüedad como los Misterios, y sus secretos fueron transmitidos de Maestros a discípulos por medio de un lenguaje profundamente velado por el simbolismo. Cada cultura ha tenido sus propios misterios. Como eje central de todo esto que se ha llamado Misterios ha estado siempre la idea de que el Hombre ha sido hecho a la imagen y a semejanza de Dios, y que posee una naturaleza triple, consistente en Espíritu, Mente o Conciencia Condicionada y Alma. El espíritu es la esencia que proveniente del Padre que se encuentra en los Cielos da origen al cuerpo y al mundo material. La Conciencia es como el atributo del Alma; siendo esta última el verdadero hombre cuya gloria se encuentra velada por las tres vestiduras de las que se cubre el hombre: la mente, la emoción y el cuerpo denso que es el cuerpo físico del ser humano. Eventualmente estos tres aspectos deberán de llegar a ser dominados por el Alma durante lo que es su viaje de regreso a la Casa del Padre. Este dominio se produce mediante: primero, poniendo en práctica el antiguo adagio "Hombre conócete a ti mismos", después llegando a alcanzar la purificación mental y emocional mediante el estudio, la oración y la meditación, para así pueda el ser humano percatarse del ser interno que no es solamente su cuerpo o su mente.

Regresando al tema original, todas estas tradiciones a las que me he referido anteriormente concuerdan con que el hombre consiste de una variedad de cuerpos que son distintos de su forma física. Son muchas las enseñanzas tradicionales que se refieren a la forma física del ser humano como una creación del Divino Creador y simbolizado como un templo. La Biblia se refiere al hombre como la Ciudad Santa de Ezequiel, el tabernáculo en el desierto, o hasta lo comparan con el Templo de Salomón y de Zerubbabel. San Pablo dice: ?" Acaso no sabéis que sois el Templo del Dios Viviente?". El propio Jesús dijo: "Destruid este templo y lo levantaré de nuevo en tres días". Muchas iglesias cristianas han sido trazadas con la forma de una cruz, reflejando la forma del cuerpo humano con los brazos extendidos. Paracelso a quien me referí anteriormente dijo que el alma del hombre moraba en su corazón y que su cuerpo era la casa del alma. Siguiendo este patrón muchos templos tienen tres divisiones: el cortijo o atrio exterior, un atrio interno y el Santo de todos los Santos. Todas las partes del cuerpo humano son ricas en simbolismo, pero quizás el corazón más que ningún otro órgano ha captado la atención de los filósofos de todas las épocas y civilización como lo ha hecho el corazón. En dos lugares se encuentra el alma conectada al cuerpo humano. Una es en la cabeza, a la consciencia, por medio de la glándula pineal, y la segunda al corazón, al nodo sino auricular. La primera conexión se rompe cada vez que el hombre duerme, la segunda solamente cuando muere.

También si vamos a hablar acerca de cuerpo también tenemos que mencionar la sangre, pues sobre la misma mucho se ha hablado desde el punto de vista espiritual, ya que esta es la que lleva la fuerza de vida a todas las áreas del organismo. Aunque antiguamente se utilizaba la sangre para la realización de muchos ritos religiosos, hoy en día esta ha sido reemplazada en los mismos, como en la Santa Misa en donde la sangre ha sido reemplazada por el vino, y el cuerpo por la ostia. Max Heindel escribió que el alma se conectaba con el cuerpo mediante la sangre, la cual según este dijo era el vehículo del alma. Todos estamos familiarizados por la frase salvados por sangre de Cristo.

Madame Blavatsky escribió que la materia es espíritu en su más bajo nivel y que el espíritu es materia en su más alto nivel. Teilhard de Chardin el sacerdote católico místico que dejó muchos escritos sobre la naturaleza espiritual del hombre se refirió muchas veces a la chispa interna que existe en el ser humano como la Monada. Jacobo Boheme vio al espíritu del hombre como un ser Angélico que se había sacrificado dejando la Casa de su Padre para descender y traer Luz a la oscuridad de la materia, ayudando a que el cuerpo de Dios se liberase de la servidumbre de la materia. Los cuerpos del hombre se pueden dividir en dos grandes grupos. En la región inferior se encuentra primeramente el cuerpo físico, que está constituido como el resto de la materia de sólidos, líquidos y gases. A continuación viene el cuerpo etéreo o cuerpo vital que ínter penetra a todo el conjunto de cuerpo de materia densa o sea la física, este cuerpo es el proveedor de engría al cuerpo físico y mediante los nervios fluye su energía a través del sistema nervioso y llena de vitalidad todo el organismo incluso dicho sistema. Su color es blanco azuloso. Dentro del cuerpo etérico se encuentran los llamados chakras o centros de energía que son siete y conectan al hombre a los siete planos mediante los sistemas glandulares, ya que los chakras pertenecen y están conectados a las funciones glandulares. Es en el cuerpo etérico en donde se realizan las curaciones mediante las manos. En el hombre se pueden encontrar además del cuerpo físico y el etérico, existen además el astral y el mental inferior él mental superior o causal. La parte superior de hombre está formado por el llamado cuerpo Budhico o Crístico, El cuerpo Átmico y el Cuerpo Monádico. Los cuerpos inferiores es decir el físico, el etérico, el astral y el mental inferior son los cuerpos.

El Karma

La mayoría de los seres humanos están acostumbrados a la creencia de que nuestra participación en el proceso evolutivo se encuentra limitado a la duración de una sola vida. Estas creencias han tenido como producto el que solamente hayamos desarrollado personalidades que funcionan en un mundo limitado por nuestra percepción de los cinco sentidos. El punto de vista de nuestra personalidad humana nada puede durar más allá de lo que es el transcurso de una sola vida. Algunas personas que han llegado a rebasar la mentalidad que está limitada a los cinco sentidos mortales no solamente llegan a comprender que las cosas que poseemos materialmente no nos duran más allá de una sola vida, sino que además están perfectamente conscientes de que todos poseemos un Alma que es inmortal. El sentido de la inmortalidad es algo que percibimos por medio de nuestra propia Alma, la que conoce que su existencia va más allá de una sola vida, la cual no es más que un solo capítulo de un extenso libro que la conduce a la perfección.

Una sola personalidad es una de una miríada inmensa de experiencias por las que pasa el Alma humana. Al Alma humana no debemos de confundirla con la personalidad la que dura solamente una sola vida; sin embargo, la primera existe fuera del tiempo y es eterna, pasando de una a otra vida y aprendiendo por medio de sus experiencias. Las perspectivas de muchas existencias desde el punto de vista del Alma son inmensas, y las percepciones de la misma están más allá de las limitaciones de la personalidad a la que corrientemente llamamos "yo", y el que realmente es nuestro ego humano.

Siempre me ha gustado aclarar lo más posible a qué cosa es a lo que llamamos personalidad. La personalidad está compuesta de aquellos aspectos puramente materiales mediante los cuales se identifica y se diferencia del punto de vista material a una persona de otra persona; aquello que incluye aspectos tales como raza, nacionalidad, posesiones, títulos, rangos sociales; en fin todo aquel conjunto de cosas que forman también nuestro propio ego. Los temores, la ira, los celos, los resentimientos, la falta de compasión y de comprensión hacia otros seres humanos constituyen también alguno de los rasgos de la personalidad, la cual está limitada a una sola vida. En cambio nuestra individualidad son aquellas cualidades que forman nuestro verdadero carácter, y las que han sido desarrolladas a través de numerosas vidas. Estas características son capaces de sobrevivir a las más difíciles circunstancias por las que puede atravesar la persona, ya que constituyen poderosos y auténticos atributos y virtudes que han sido desarrollados por el Alma a través de innumerables vidas. Sin embargo la personalidad contribuye en su propio modo con sus aptitudes ya sea consciente o inconscientemente a la evolución del Alma. Las experiencias de la personalidad como madre, hijo o hija, sacerdote, obrero, hombre de negocios, y mediante estos experiencia de amor, vulnerabilidad, temor, pérdida, cariño y luchas, todos sirven para la evolución del Alma, pues cada característica emocional, y física así como las psicológicas, que son las que conforman a una personalidad y su cuerpo también sirven a los propósitos del desarrollo y evolución del Alma.

La personalidad humana no está consciente de las otras encarnaciones anteriores por las cuales a pasado; pero sin embargo una persona que logre alcanzar ese estado de pre claridad se vuelve inmediatamente consciente de las experiencias que su Alma pasó en las precedentes vidas, y conoce que de alguna forma que mediante las experiencias del momento presente se encuentra preparando sus futuras vidas. El deshacernos de la negatividad como personalidades resulta de gran beneficio para todas las demás dinámicas de la Consciencia a través de muchas vidas. Una vida consciente es por lo tanto un tesoro incalculable de valorizar.

Encarnación alma es una reducción masiva del poder del alma a una escala apropiada a la forma física. Como la reducción que como se redujera hemos estructura de lo eterno para ajustar lo que a la estructura de un tiempo que cenit en.1 en la reducción que la almas, de voluntariamente con el fin de saldar.

La personalidad representa aquellas partes del Alma que requieren ser sanadas, conjuntamente con aquella parte del Alma que representa la compasión y el amor, las cuales el alma ha prestado para ese proceso de salvación durante una vida. Cada vez que funcionamos compasivamente funcionamos con los poderes del Alma, cuando en cambio procedemos atacando, despreciando o desvalorizado la vida de lo demás, estamos funcionando desde un punto de vista negativo, y estamos reforzando las cualidades negativas de nuestro ego. El Alma no tiene principio ni fin, pero siempre fluye hacia aquello que es compasivo y eterno. La personalidad emerge como aquella parte del Alma que tiene que ser sanada, y únicamente lo puede lograr mediante el regresar tantas veces como le sea necesario para vivir esas experiencias que le sirvan de enseñanza y sanación. La personalidad en realidad no opera independientemente del Alma, es decir mientras que la persona esté en contacto con su propia naturaleza espiritual, la personalidad está siendo sanada y aliviada por medio de la energía de la Consciencia que procede del Alma, la que entonces se aloja en el centro y se convierte en una con la personalidad, en vez de ser parte de la fachada externa, lo que sucede con es el ego el que funciona sin la ayuda del Alma. Cuando una personalidad está incompleto o avance no podemos ver el D. de que la misma en pieza o termina y empieza el alma a eso lo que podemos llamarle un ser humano completo. Cada acción, pensamiento un sentimiento se encuentra motivado por un intención, y esa intención es la causa que existe, siendo a la vez como una sola con el efecto. Si nosotros participamos en la causa no es posible que no participemos en el efecto. La ira por ejemplo causa distanciamiento y una interacción hostil con el resto de las personas; esto solamente lo podemos aprender mediante la interacción física. La manifestación negativa del ego es la que altera la relación de armonía que debía de existir entre el hombre y la mujer que todavía se encuentran en el mundo atrapados por la dinámica del sistema del ego, pues éste se encuentra buscando constantemente su propia supremacía en las relaciones.

En la realidad física la dinámica del Karma se encuentra reflejada por la tercera ley del movimiento de Newton: para cada acción hay una reacción igual y opuesta. En otras palabras la Leyes del Karma que gobiernan el balance de las energías dentro del sistema evolutivo, se manifiesta en este mundo físico como aquello que recibimos por lo que hemos dado anteriormente. Muchas veces nos reímos de los sacerdotes cuando dicen: ¿que traes ser hermano?; pero tenemos que aprender que aunque a casi todos lo que nos interesa es recibir, no podemos recibir algo que sea distinto de lo que traemos. La Ley del Karma es una ley impersonal que sirve a la humanidad como maestro impersonal y universal de lo que es la responsabilidad. Cualquier causa que todavía no haya completado su efecto, es un suceso que todavía no le ha dado la vuelta al círculo. Es una energía que todavía no se ha convertido en algo completamente balanceado.

Por ejemplo una personalidad que tomó ventaja de la debilidad de otro crea un balance de energía que tiene que ser compensado por las experiencias de ese mismo ser, el cual más tarde también ha de sufrir el ser víctima de otra persona o de otras personas. Si esta persona no comprende que la experiencia de servir de víctima a otras personas es el producto común de efectos que tuvieron una causa que ella misma puso en movimiento esto volverá a repetirse hasta que la persona llegue conscientemente a comprender el porqué le suceden las cosas que le molestan en su vida.

Cuando juzgamos a otro ser humano creamos una carga negativa en nuestras vidas, ya que el juicio es una función de la personalidad y no de Alma, y la cual acarrea Karma negativo.

Muchas personas, podríamos decir la gran mayoría, estiman que se merecen el cielo o que lo pueden alcanzar mediante una serie de acciones de un carácter completamente externo, sin darse cuenta que el proceso de ponerse en contacto con las fuerzas divinas y angelicales, lo que al fin y al cabo es la misma cosa, se encuentra directamente relacionado con la manera en que nosotros interaccionamos con el mundo de nos rodea. Muchas personas acuden a una iglesia y se portan durante su estancia en la misma de una manera piadosa y llena de religiosidad; aunque esto es una condición buena, lo que hace que esa persona verdaderamente pueda recibir aquellos aspectos que proviene en de la gracia de Dios y de las huestes angelicales, no tiene que ver tanto con su acción física, como con su acción hacia el resto de los hermanos que le rodean en la tierra, así como su reverencia hacia toda la vida. A las personas que acuden a conferencias y seminarios de naturaleza espiritual como por ejemplo el tema que tanto gusta ahora acerca de los Ángeles y los arcángeles, y sin embargo cuando llegan a esos sitios con tal de entrar de ser admitido al mismo hacen cualquier cosa aunque esto sea el atropellar a los demás físicamente o de palabra a otra persona sin saber que en estos casos lo que eleva y lo que es visto por Dios y sus huestes celestiales con beneplácito no es tanto la presencia física de la persona, lo cual al fin y al cabo es solamente una necesidad de la propia personalidad física de la persona y no como parte del estado interno de la misma.

¿Puede imaginar vida sin la existencia del futuro?

Si aceptamos que verdaderamente somos almas en un cuerpo, eso todavía no nos demuestra que para nosotros existe un futuro. Viendo la existencia del alma desde el punto de vista del ateo o del no creyente. Podemos preguntarnos ¿Sobrevive el alma la muerte? Sin duda que nuestra única experiencia al menos por el momento acerca de lo que estamos viviendo, es mediante nuestro cuerpo.

Muchos pueden deducir desde esta premisa que donde no hay un cuerpo no existe una vida. Pero esto no es necesariamente una conclusión definitiva. William James el filósofo moderno señaló que podemos tomar dos posiciones relacionadas con el cuerpo y la vida: Una es que el cuerpo es el que produce la vida; la otra es que el cuerpo refleja la vida. La Luz es producida por una vela, si la vela se apaga, la luz desaparece. La luz puede también ser reflejada por un espejo; si el espejo es removido la luz todavía sigue existiendo. ¿No podemos igualmente suponer que el cuerpo físico lo que hace es reflejar la luz que existe en el alma del ser humano?

Si podemos pensar que el cuerpo lo que hace es servir de reflejo al alma, entonces es racional el que pensemos que el alma puede existir separada del cuerpo. ¿Quién ha experimentado la existencia de un átomo o de un electrón? La existencia de la teoría atómica es una inferencia, la creemos porque es consistente con la manera en que los elementos se combinan, pues explica dentro de ciertas condiciones cuando se hacen experimentos con los platos electromagnéticos. ¿Por qué podemos aceptar la lógica inferencial en física pero rechazarla en lo concerniente a la teología del ser?

La creencia que ha sido enseñada por la religión cristiana de hoy en día, es solamente la existencia de una inmortalidad después de que morimos, y digo de hoy en día, porque los primeros cristianos enseñaron la pre-existencia del alma humana antes de nacer y que la misma fue creada por el mismo Dios desde el principio de la Creación.

Según esta enseñanza cada vez que nace un niño un alma nueva es creada. ¿De donde es creada? ¿Es Creada por Dios? Si la Biblia y el Antiguo Testamento nos dice que en el Sexto Día Dios terminó de Crear todo lo Creado. Entonces volvemos a repetir: ¿podemos aceptar la lógica inferencial de la Biblia para ciertas cosas y para otras no?

El día que el hombre llegue a saber la verdad de su existencia, entonces será verdaderamente libre.

La Niebla que Cubre nuestros ojos

Una vez mirando desde una ventana de un hotel en Londres, vi muchísimas casas, todas amontonadas unas sobre las otras, y sobre todas una niebla que las cubría, y pensé que triste se tenían que sentir esas gentes que no tienen ninguna vista de donde se encuentran, pues no pueden ver a lo lejos, sino solamente de cerca.

Una niebla igual ha descendido y cubierto al mundo entero. Pero en el caso de la humanidad esa niebla ha sido creada por los mismos hombres, los que le han querido tapar a los demás seres humanos la visión de poder ver más lejos. Vista es lo que podemos ver de cerca, visión es lo que podemos ver bien de lejos.

La vista se tiene con los ojos del cuerpo y con la razón de la mente, pero la visión se alcanza solamente cuando miramos con el alma. Estén ustedes seguros de que el sentido de la inmortalidad es una cualidad preciosa que solamente podemos percibir desde el alma. Si perdemos ese discernimiento, al mundo no le quedaría nada que nos haga preservar lo que tenemos y lo que hemos logrado.

Cuando por fin nos convencemos de que aquello que la muerte proclama no es verdadero, inmediatamente el panorama cambia y el mundo se hace más brillante. Entonces el cielo resplandece y la puerta queda abierta para un millón de posibilidades, pero lo más importante de todo, es que las cosas empiezan a desarrollarse en un patrón inteligente, es como si todas las fichas de un rompecabezas empezaran a caer de repente todas en su sitio.

Pero una vez que sabemos que tenemos y que somos un alma ¿Qué clase de inmortalidad de todas es la más concebible?

De todas las doctrinas que nos apuntan hacia una vida futura, la palingenesia, el regreso, o el renacimiento, es la que nos ofrece también la idea de una pre-existencia de nuestra alma, y es por mucho años la más antigua y más ampliamente reconocida. El único sistema que, como Huma dijo, "la filosofía puede sentirse justificada".

Según el gran filósofo Platón, es la reminiscencia lo que nos recuerda que siempre hemos existido. Ese presente sentimiento que se nos presenta constantemente como si detrás de lo que es nuestro sistema de razonamiento hubiese otra sabiduría. Un algo que sabe lo que se sabe, es una recolección de lo que nuestra alma aprendió en sus estados anteriores. Muchas personas pueden decir: "por qué no tenemos recuerdos de otras vidas".

Pero se han puesto ustedes a pensar ¿cuánto es lo que recordamos de todas nuestras experiencias, aun de las que tuvimos hoy mismo, y las de ayer, de anteayer y las del año pasado? Si aun lo que vivimos ayer se queda como un recuerdo oscuro. Dicen los que han estudiado el subconsciente que las memorias son recobrables. Lo que está en nuestra memoria reciente se encuentra en nuestra mente subjetiva, los recuerdos de muchos años atrás en nuestra memoria subconsciente.

Dos teorías comunes

Si vamos al aspecto científico aceptado casi universalmente, nos tenemos que referir inmediatamente a la teoría del origen del ser humano como producto de la evolución de grupos de antropoides primitivos. Si nos movemos al otro extremo para no escandalizar a nadie tenemos que aceptar la creación bíblica del hombre como hecho por Dios del barro de la tierra.

Nuestra facultad de comprensión está limitada

La base de la limitación de nuestra facultad de comprensión se encuentra en que la gran mayoría de las culturas le han otorgado a los llamados "hombres de ciencia" la más absoluta prerrogativa para que sean los que dicten cuáles son los orígenes y causas de todas las cosas; desde la causa de la desaparición de los dinosaurios, hasta la razón por la cual engordamos.

Así escuchamos diariamente alguna persona que para dar peso a su argumento, repite que lo dijo tal o más cual profesor o científico de tal o cual universidad.

Nadie se atreve a indagar profundamente y como resultado de su propia investigación, el desafiar y aún refutar cualquiera de las llamadas verdades científicas establecidas.

Los Ídolos de Bacon

Además, el ser humano tiene la tendencia, y es a lo que ya desde hace siglos se le conoce como "los Ídolos de Bacón", a asimilar falacias comprobadas de las cuales nacen criterios e ideas erróneas. Sin embargo, las continuamos repitiendo diariamente y son parte del patrimonio de lo que reconocemos como verdades absolutas y sobre las cuales establecemos nuestros más profundos y convencidos criterios.

Por ejemplo, uno de estos Ídolos de Bacón es el llamado Ídolo del Mercado, basándonos en el cual decimos "el tiempo es oro" o "tanto tienes tanto vales".

Otro ejemplo es el llamado Ídolo de la Academia, el cual consiste en resguardarse detrás de cualquier premisa hecha por un miembro del llamado mundo académico y repetirla abiertamente como una verdad absoluta sobre la cual establecemos nuestro criterio personal, sin reconocer que en muchas ocasiones estos criterios académicos pasan más tarde a mejor vida por encontrarse que los mismos eran completamente incompatibles con descubrimientos posteriores. Pero a donde quiero llevar este asunto, es a la cuestión respecto al origen del ser humano sobre la tierra.

Manifestaciones físicas de mundos paralelos

La nueva física quántica está demostrando que muchas de los conceptos que eran presentados por las antiguas ciencias a las que anteriormente se les denominaron como esotéricas tenían razón.

Existen otros mundos paralelos al nuestro. De los mismos es ampliamente posible que sea de donde han procedido las manifestaciones físicas del nuestro. Por otra parte, y contemplando a la misma vez, que nuestro mundo físico, no es tan físico del todo, pues se encuentra formado por energía convertida en lo que llamamos materia; pero lo cual no es otra cosa que energía pura mantenida dentro de un esquema sistemático por medio de modelos o arquetipos que posiblemente provienen de una inteligencia superior, a la que podemos llamar sin temor alguno, nuestro Dios.

La Inteligencia Divina Superior

Así, algún día, cuando el hombre se libere de todos sus prejuicios y conceptos anticuados, que son los que verdaderamente representan herejías hacia esa Inteligencia Divina Superior, nos daremos cuenta y se enseñará en las escuelas, cómo los cuerpos de lo existente en nuestro mundo (que no es tampoco el único que existe) se fueron materializando por medio de un proceso de continua cristalización hacia un estado de fisicalidad o de solidez, pero procediendo desde planos de vibración más elevada hacia el mundo que habitamos hoy día.

Los antiguos que le dieron forma al Antiguo Testamento conocían este gran secreto y lo dejaron entrever, cuando en el primer capítulo del Génesis dijeron que Dios había "creado" al hombre a su imagen y semejanza, mientras que el segundo capitulo del mismo Génesis se refieren a que Dios "le dio forma" al hombre del barro de la tierra.

A imagen y semejanza

Aquí vemos claramente que el hombre fue primeramente creado por Dios a su imagen y semejanza, lo que no podía por lo tanto ser un hombre físico al principio. Más tarde, le dio forma al cuerpo físico de este hombre para que la imagen divina del mismo, la cual es su alma, hecha y a semejanza de su Dios, pudiera morar en el mismo.

Continúen observado esta página, pues en la misma continuaremos desarrollando más acerca de estos temas que representarán el gran conocimiento de los tiempos del mañana. Gracias, y mediten sobre esta cuestión, pues van a recibir muchas respuestas que les aclararán muchas dudas respecto a quien somos y cual es el motivo de nuestra existencia

El Efecto Isaías

Entre los más de 25 mil fragmentos de papiros, pergaminos y láminas de cobre conocidos como los manuscritos del Mar Muerto, los que fueron hallados en las cuevas del Qumran en las colinas de Palestina frente al Mar Muerto alrededor del ano 1947, solamente un documento fue encontrado completamente intacto.

Una forma desconocida de orar

Mil años más antiguo que cualquiera otro de los documentos que forman el Antiguo Testamento, este pergamino de 22 pies de largo estaba todavía enrollado y sellado dentro de una vasija de barro. El estado de conservación tan perfecto en que se encontraba este pergamino llamado "El Libro del Testamento de Isaías" dio una perspectiva sin precedentes dentro del poder de un antiguo misterio, una forma perdida y desconocida de orar; y la cual está comenzando a ser entendida recientemente por la ciencia moderna.

Acerca de la física cuántica

Este manuscrito que se muestra hoy en día en el edificio construido especialmente como el Templo para el Museo del Libro en Israel. "El Gran Manuscrito de Isaías" es tan precioso y de tanto valor que está resguardado en contra de cualquier evento que lo pudiera dañar en una bóveda muy por debajo del piso de ese edificio.

Lo que más ha llamado la atención de los traductores es que este manuscrito enseña que existen formas de oración que sin tener una connotación religiosa relacionada con una religión en particular, se acercan aún mucho más a la llamada física quántica, ya que su método trasciende el tiempo y la distancia para traer sanación a nuestros cuerpos y paz a las naciones en guerra.

En momentos difíciles

Todo esto es importante porque tal pareciera que ocurren descubrimientos que traen respuestas en los momentos precisos cuando el hombre más los necesita. Apenas cinco años dentro del nuevo milenio dos conceptos distintos de pensamiento han surgido con respecto al significado del difícil y raro momento que estamos viviendo en la historia. No resulta difícil darse cuenta de que estamos viviendo en un momento extremadamente peligroso y de gran incertidumbre.

Sino piensen en acontecimientos nunca antes vistos como los ocurridos en las torres Gemelas de Nueva York o en el Metro de Madrid en España, acontecimientos en donde perdieron la vida miles de inocentes seres humanos. Esto justifica el hecho de que ya en varias partes del mundo unos pocos se preocupan con las preparaciones que serían necesarias para la supervivencia de la humanidad en los días que ellos creen han empezado a representar el comienzo del final de los tiempos.

Isaías enseña cómo evitar los desastres

El manuscrito de Isaías trata acerca de los desastres que le esperan a la humanidad, pero también nos enseña cómo poder evitarlos. Por eso es un documento extraordinario. El futuro se encuentra en la forma de un estado de posibilidades infinitas, o casi infinitas, pues por medio de nuestras acciones diarias vamos eliminando posibilidades hasta dejarlas todas agotadas. Todos los componentes se encuentran ahí, pero hace falta algo que los haga suceder. Ese algo podemos llamarlo la fuerza catalizadora. Todo se encuentra en un estado invisible, pero un solo elemento se incorpora y hace que las fuerzas se consoliden y se hagan manifiestas. Cuando echamos azúcar en un pomo lleno de agua, el azúcar se disuelve y no la vemos, pero si introducimos un cordel dentro del agua y regresamos al poco rato veríamos como el azúcar se aglutina alrededor del cordel y obtenemos lo que se llama azúcar candy.

Fijar la atención en lo que deseamos

Cuando nosotros usamos nuestros sentimientos acerca de lo que deseamos o pedimos que nuestros deseos se nos materialicen en nuestro mundo, nuestros sentimientos son como ese cordel del azúcar candy. Las fuerzas de la creación nos devuelven precisamente lo que nosotros hemos hecho del cuadro de lo que esperamos. La imagen o el cuadro que formamos le dice a las fuerzas de la creación dónde es que nosotros hemos puesto nuestra atención. Esto se llama física quántica.

La emoción podemos decir que es la fuente de poder que nos mueve hacia nuestros objetivos que deseamos en nuestra vida. Pero primero hay que aprender a fijar la atención en lo que deseamos, pues los seres humanos padecen del mal de la poca atención o de la inatención al mundo que les rodea.

El amor y el temor

Los pensamientos acerca de las cosas cambian rápidamente y no son estables, por lo tanto no tienen fuerza. Hay dos emociones principales. Una es el amor y la otra es el temor. Hay personas que dirán que el odio, pero el odio es generado por el temor. Otra fuerza es la del pensamiento, pero el pensamiento no es nada sin la emoción. El pensamiento es la fuerza que guía y es el producto de nuestra propia facultad crítica, o sea el resultado de lo que hemos aprendido y juzgamos de acuerdo a ello.

Los sentimientos existen solamente en la presencia del pensamiento y de la emoción. La energía por lo tanto sigue a la atención. Aquel que trata de proteger su vida la perderá. Esas simples palabras explican el por qué atraemos hacia nuestras vidas precisamente aquello a lo cual más le huimos. Todo sucede porque nosotros llevamos la atención no a lo que deseamos sino a lo que tememos y le damos poder sobre nosotros y sobre nuestro mundo.

Santiago Aranegui